MAMI CHENTA POR: UNA HIJA ERRADA.


Cómo de una mujer tan firme, resulte ser tan imprecisa,

cómo de un ser tan servicial, surgió quien no hace comida,

cómo de tanto esmero, no siempre aprovecho tu presencia.

-Dime ¿Por qué no pude parecerme a ti?

No tuve la habilidad de elegir bien a mis amores, no cuide como tú a mis hijos , ni los llene de colores, no conservo la alegría por la casa, por las plantas y los trastes,

no soy paciente y me pierdo en vanidades que tu no necesitaste.

¿Cómo le haces por conservar el gusto por el chisme y por el baile?

Supiste siempre lo que querías y no desfalleciste en tu osadía, no fuiste ni sumisa, ni altanera, no lloraste por el gym, las dietas y la compradera.

No pensaste en cirugías para tener a tu lado un hombre que te viera,

tuviste la certeza de sentirte siempre reina, en tu humilde guarida,

aprendiste a manejar de grande, cuando ya controlabas tu vida.

No me llenaste de halagos ni chiplerias, pues creíste más fuerte me harías,

construiste mis cimientos con tanto afán y sin medida,

que a pesar de no llegar a tus talones,

tu sola presencia,

¡Resplandece mi vida!

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